Rostros del Sur Cotidiano

Nuestro propósito

Cómo nació esta comunidad, quiénes pueden sumarse y qué esperamos unos de otros al participar.

Nuestro origen

Del interés por la fotografía a una comunidad abierta

Rostros del Sur Cotidiano comenzó en 2016 con una idea simple: que la fotografía documental sirviera para conocer mejor cómo se vive en Chile. Desde Rancagua fuimos tejiendo una red de lectores y fotógrafos interesados en las historias de barrios, pueblos y caletas.

Revisión conjunta de copias impresas durante un encuentro de lectura de imágenes
Revisión conjunta de copias impresas durante un encuentro de lectura de imágenes
Rostros del Sur CotidianoAño de fundación 2016Ciudad Rancagua

Lo que nos reúne es un interés compartido: mirar la vida diaria con atención. Nos importan los oficios, las rutinas, las conversaciones en la feria o en la esquina, y los cambios lentos de los barrios. Creemos que esas escenas, bien fotografiadas y bien contadas, dicen mucho de nosotros como país.

Con los años, la publicación fue sumando voces. Carolina Muñoz Fuentes coordina las líneas editoriales y acompaña a quienes colaboran con ensayos visuales. Rodrigo Valenzuela recorre localidades del valle central y la costa registrando oficios y rutinas. Patricia Rojas Contreras escribe los relatos que acompañan las imágenes.

Matías Herrera organiza los encuentros, recibe las propuestas de participantes y cuida que se cumplan las pautas de convivencia. Ese cuidado es parte del propósito: una comunidad existe cuando las personas se sienten bienvenidas y escuchadas, no solo cuando comparten un tema.

Somos una comunidad editorial independiente. Eso significa que decidimos qué contar y cómo hacerlo sin depender de intereses ajenos a la fotografía y a las personas retratadas. Financiamos parte del trabajo con actividades de pago ligadas a la fotografía, que explicamos con claridad en la página de precios.

Esta página explica con qué espíritu trabajamos y qué esperamos de quienes se acercan. Si usted ya mira el entorno con curiosidad, aquí encontrará un lugar para hacerlo en compañía, aprender de otros y compartir lo que ve con respeto.

Esta comunidad es para usted si
Quiénes participan

Esta comunidad es para usted si

No pedimos experiencia previa ni equipo profesional. Lo que buscamos es interés sincero por las personas y por los lugares donde viven. Hay espacio para quien fotografía y para quien solo quiere mirar.

  • Le gusta mirar fotografías y conversar sobre ellas
  • Fotografía con el celular o con una cámara propia
  • Quiere aprender a retratar personas con respeto
  • Guarda fotos antiguas de su familia o su barrio
  • Tiene una serie de imágenes que necesita ordenar
  • Le interesan los oficios y las rutinas de cada lugar
  • Disfruta escuchar a otros antes de opinar
Contacto
Convivencia

Qué esperamos de quienes participan en la comunidad

Una comunidad pequeña funciona con acuerdos simples. Los siguientes compromisos orientan las salidas, los encuentros y los talleres, y nos ayudan a que todos se sientan cómodos y bien tratados.

Respeto por las personas

Toda persona fotografiada merece saber para qué se hará la imagen y poder decir que no. Pedimos presentarse, explicar el proyecto y aceptar una negativa sin insistir. No se fotografía a niños sin la presencia de sus adultos responsables. Si alguien pide que se borre una imagen, se borra. Este acuerdo vale tanto en las salidas como en las fotos que usted aporte a un ensayo.

Trato entre participantes

En los encuentros se comenta el trabajo, no a la persona. Las críticas se hacen con calma y apuntan a mejorar la imagen o el relato. Se espera escuchar antes de responder y respetar los tiempos de cada uno. Quienes recién comienzan tienen el mismo lugar que quienes llevan años fotografiando. Matías Herrera cuida que esto se cumpla y puede intervenir si hace falta.

Honestidad con las imágenes

Las fotografías que se comparten deben mostrar lo que ocurrió. Se pueden ajustar luz y encuadre, pero no se agregan ni se quitan elementos. Los pies de foto indican lugar, contexto y circunstancia con claridad. Si una imagen fue preparada o reconstruida, se señala. Este cuidado protege la confianza de quienes leen y de quienes aparecen en cada fotografía.